El Aura

Todo está compuesto de energía, energía que puede ser más densa o más sutil. Pues bien, el Aura es una parte de nuestro Ser más sutil que el cuerpo físico. El Aura se encuentra situada alrededor de nuestro cuerpo y actúa como escudo, es nuestro envoltorio o campo energético. También se encarga de interactuar con las otras energías sutiles de todo aquello que nos rodea. Por ejemplo, cuando tocamos a una persona, es el Aura la que llega primero y la que nos empieza a enviar las primeras informaciones sobre aquella persona.

El Aura también puede reflejar nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, supongamos que nos dirigimos a una reunión, vamos andando hacia el lugar de la reunión dando un agradable paseo que nos tranquiliza y nos relaja. Pero cuando llegamos a la reunión nos encontramos que todo el mundo está nervioso y alterado, no tardaremos mucho tiempo en sentirnos igual que los demás. Esto sucede así porque las auras de los asistentes han entrado en contacto con la nuestra y nos han transmitido las vibraciones de nerviosismo.

Las vibraciones de las otras auras nos afectarán hasta que no seamos capaces de generar suficiente presencia. O dicho de otro modo, hasta que no hayamos aumentado lo suficiente nuestra frecuencia de vibración, de modo que las vibraciones de más baja frecuencia no nos afecten. Actualmente está bastante establecida la teoría de que el Aura se compone de siete capas o cuerpos, y que estas capas están íntimamente relacionadas con los Chakras. Cuanto más interior es la capa, menor es la frecuencia de vibración y por tanto es más densa. Y cuanto más exterior es la capa, más elevada es su vibración y por lo tanto, es más sutil. Cada capa del Aura realiza unas funciones que están relacionadas con las de su Chakra correspondiente.

Artículo escrito por Miquel Vidal.