Crisis de Sanación

Muchos pacientes de Reiki tras recibir sus primeras sesiones experimentan unos cambios en su organismo que pueden resultar molestos. Esto también sucede en alumnos de Reiki tras recibir una iniciación, en personas que cambian su dieta o ayunan o también en casos de desbloqueos emocionales. Es habitual que una persona que desconoce el mundo del Reiki, un día decida hacerse una sesión para probar, y que en los días siguientes a la sesión pueda tener una sensación de náuseas, incluso vómitos, diarrea, dolor de garganta o simplemente se pase una semana enfadado. Entonces esta persona piensa que el Reiki le ha ido mal y que no sólo no le ha sido benéfico, sino que también le ha causado trastornos en su persona. A continuación intentaré explicar porqué se producen estos síntomas y con que fin.

 

¿Qué es una Crisis de Sanación?

Una Crisis de Sanación es un proceso que se activa en nuestro ser, mediante el cual nuestro cuerpo físico libera toxinas acumuladas en nuestros órganos y nuestro cuerpo mental-emocional libera emociones o pone de manifiesto patrones de pensamiento que nos son nocivos.

Síntomas físicos que podemos experimentar durante una Crisis de Sanación:

  • Incremento del sudor. Una manera que tiene nuestro cuerpo de expulsar toxinas es a través del sudor. Durante este proceso podemos experimentar un incremento del sudor, así como de su olor. Si nos encontramos en este caso no utilizaremos un desodorante ni nada que impida al sudor salir de manera natural.

  • Incremento de la orina. Otra vía de escape de toxinas es a través de la orina. Nuestros riñones regulan la cantidad de ciertos elementos en sangre. Los sobrantes los expulsamos a través de la orina. Del mismo modo, en una Crisis de Sanación expulsamos toxinas a través de la orina. Esto lo podemos notar en un cambio en la misma, observando: el color, el olor, el volumen y la opacidad de la orina. Si nos encontramos en este caso dejaremos que el proceso siga su curso.

  • Incremento de las evacuaciones. A través de las heces nuestro cuerpo también se libra de sus toxinas. Durante este proceso podemos sufrir un ligero aumento del número de evacuaciones. Así como un cambio en el aspecto, el color, el olor y la consistencia de las heces.

  • Sarpullidos. Se puede dar el caso también de que nos aparezcan sarpullidos en la piel, llagas en los labios, así como granitos parecidos al acné. Se trata de otra vía más de escape. Si nos encontramos en este caso, a no ser que sea muy necesario, mejor no usar ningún producto químico y dejar que la naturaleza siga su curso.

  • Vómitos. Este caso es menos frecuente, pero puede ocurrir. Es una forma más agresiva de eliminar las toxinas, supongo que el cuerpo utiliza esta vía cuando se ve muy saturado. En tal caso, no preocuparse y dejar que siga su curso.

  • Síntomas de resfriado o gripe. Para la eliminación de toxinas del sistema respiratorio podemos sufrir síntomas parecidos a un resfriado o una gripe. Esto significa un aumento de la mucosidad, dolor de garganta, etc. En este caso los medicamentos para un resfriado o gripe no nos servirán. Dichos síntomas se terminarán cuando el cuerpo haya terminado el proceso.

  • Dolores de cabeza. La eliminación de toxinas del cuerpo puede producirnos un dolor de cabeza. Podemos aliviar los síntomas con paracetamol o con Reiki, pero el dolor no desaparecerá del todo hasta que se termine el proceso.

  • Fiebre. El cuerpo utiliza la fiebre para quemar toxinas. Este proceso dura pocos días y no se debe frenar a no ser que la fiebre sea muy elevada.

  • Dolores del pasado. Puede ser que tras recibir un tratamiento o una iniciación de Reiki se nos despierten algunos dolores del pasado que creíamos ya sanados. Esto de debe a que no quedaron plenamente sanados en el pasado y ahora vuelven a aparecer porque ven una buena oportunidad de ser sanados de forma definitiva.

Síntomas mentales-emocionales que podemos experimentar durante una Crisis de Sanación:

  • Ira. La ira se acumula en el hígado. Si tenemos mucha ira acumulada que no hemos expresado correctamente puede ser que se nos manifieste tras recibir Reiki. Si nos encontramos en este caso intentaremos canalizar esa ira en algo positivo o simplemente dándole puñetazos a un saco, en cualquier caso nunca descargues tu rabia contra otra persona que no tenga nada que ver con eso.

  • Tristeza. La tristeza se acumula en los pulmones. Si tenemos mucha tristeza acumulada puede ser que nos pasemos unos días tristes. Durante estos días podemos aprovechar para averiguar de dónde nos viene esta tristeza y comprender que sacar estas emociones forma parte del proceso de curación.

  • Miedo. El miedo se acumula en los riñones. Si hemos sufrido mucho miedo en el pasado y todavía tenemos miedos acumulados en nuestros riñones es posible que después de recibir Reiki éste se manifieste. También es muy posible que la misma Vida nos envíe una situación en la que nos tengamos que enfrentar con algún miedo. Ánimo! es hora de librarnos de ese miedo! Cuando lo hagas te darás cuenta que era más facil de lo que pensabas y que en realidad no había nada que temer.

  • Odio. El odio se acumula en el corazón. Puede ser que durante los días que dura la Crisis de Sanación se nos manifieste odio hacia otras persona o situaciones. Sería apropiado averiguar de donde nos viene ese odio. Podemos recordar si hemos sufrido faltas de respeto o de cariño por parte de las personas que tenemos cerca, o si nos han herido de algún modo, etc. Es un buen momento para arreglar las situaciones de conflicto que podamos tener con nuestros seres más allegados.

  • Ansiedad. La preocupación o la ansiedad se acumula en el estómago. Durante los días que dure el proceso de sanación se pueden manifestar algunas de estas emociones acumuladas en el estómago. Intentaremos averiguar de donde nos vienen y si nos sirven de algo. Preocuparse es ocuparse antes de hora, vivir en el aquí y ahora nos ayuda a no dejarnos dominar por nuestras preocupaciones y ansiedades.

 

¿Cómo es que me encuentro peor si se supone que me estoy curando?

En un proceso de sanación holística como es Reiki, es decir la curación del cuerpo, la mente y el espíritu, es necesaria una limpieza tanto física como mental-emocional. Para conseguirlo no hay otro modo que la eliminación de lo que tenemos acumulado en nuestro ser, ya sean toxinas o emociones reprimidas, etc. Este proceso de eliminación puede presentar unos síntomas que no son nada agradables, pero una vez terminado el proceso nos sentimos muchísimo mejor, más ligeros y comprendemos que pasar por todo esto ha valido mucho la pena.

No a todo el mundo se le tienen que presentar estos mismos síntomas. Además, estos se pueden presentar en mayor o menor medida. Algunas veces pueden ser tan sutiles que si no estamos atentos no nos damos cuenta. Los síntomas de la Crisis de Sanación no tienen porque producirse inmediatamente después de recibir un tratamiento o una iniciación de Reiki, puede ser que se manifiesten al cabo de unos días. Y en cuanto a la duración de los síntomas, puede variar entre algunos días hasta varias semanas o meses, dependerá de la persona y las circunstancias. Si estamos recibiendo un tratamiento de Reiki, es importante no abandonarlo a causa de estos síntomas, ya que nos estaremos privando de conseguir una limpieza profunda y duradera.

En resumen, si nos encontramos en medio de un proceso de sanación y estamos teniendo estos síntomas, entenderemos que son para nuestro bien, los aceptaremos y dejaremos que sigan su curso. No nos ofuscaremos y dejaremos que el proceso sea y nos libere de todo aquello que ya no nos sirve. Todos estos síntomas nos están indicando que estamos curándonos y yendo hacia la salud, tanto física como mental y emocional. Si necesitas palabras de apoyo o consejo puedes hablar con tu maestro o terapeuta de Reiki.

Artículo escrito por Miquel Vidal.