Uso de Cristales

Los cristales son seres vivos, mucha gente se sorprende ante esta afirmación. En muchos casos son seres que llevan miles o millones de años evolucionando y que tienen una sabiduría inmensa. La visión del mundo que nos ha impuesto la cultura occidental nos ha impedido prestar a estos seres la atención que se merecen. Así pues, los cristales no sólo sirven para hacer relojes y pulseras, son seres que nos pueden ayudar enormemente a sanarnos, y con los que, además, podemos tener experiencias increíbles si logramos entrar en verdadera comunión con ellos.

A parte del uso del cristal para la sanación, también podemos aprovechar la vibración de los cristales para meditar. Sobretodo con los cristales de gran tamaño, como puntas de amatista o cuarzo, también con geodas y drusas. Estos cristales emiten una gran vibración y son demasiado pesados e incómodos para usarlos en la sanación, pero para meditar a su lado son fantásticos. La vibración que emiten y la armonía que generan a su alrededor hacen posible entrar en estados meditativos muy profundos.

El trabajo básico con un cristal, enfocado a la sanación, consiste en poner el cristal encima de una determinada zona del cuerpo y dejarlo allí unos minutos. La vibración curativa del cristal entrará en contacto con la zona desequilibrada y le dará lo necesario para que ésta sane y recupere su equilibrio natural. A parte de esto se pueden llevar a cabo otro tipo de trabajos más complejos, pero es conveniente aprenderlos directamente de una persona especializada en la materia.

Como hemos visto en el apartado de cristales básicos, cada cristal posee unas propiedades y es lógico que esto haga que cada cristal tenga que usarse de distinta manera. Es decir, dependiendo de la vibración de cada cristal lo situaremos en una parte del cuerpo u otra. Por ejemplo, una Ágata Fuego, por su color y vibración nos será más útil en las zonas y órganos relacionados con el primer chakra que si la situamos en la cabeza cerca del séptimo chakra.

Sin tener que ser grandes expertos, podemos hacernos una pequeña sesión de gemoterapia a nosotros mismos en la comodidad de nuestra casa. Seguidamente explicaré una sesión de gemoterapia básica para la armonización de los chakras. Para esta sesión necesitaremos los siguientes cristales o gemas: cuarzo blanco, amatista, sodalita o aguamarina, cuarzo rosa, ojo de tigre o cuarzo citrino, ágata fuego, turmalina y hematites. También podemos utilizar dos puntas de cuarzo blanco.

Colocaremos un cristal encima de cada chakra siguiendo el orden que viene a continuación. Es aconsejable que la gema o cristal estén en contacto directo con la piel para lograr una mayor sanación. También es importante que todos los cristales hayan sido descargados de energías negativas y cargados con Reiki o con energía solar o lunar.

Colocaremos un hematites en la planta de cada uno de los pies y también cogeremos en cada mano una punta de cuarzo blanco. Una vez hemos colocado todas las piedras en su sitio simplemente observaremos nuestra respiración y intentaremos relajarnos, dejando que los cristales hagan su trabajo. Mentalmente puedes dedicar unos minutos a cada uno de los chakras, dirigiendo tu atención a cada uno de ellos durante unos 5 minutos. Aunque no es necesario hacer esta parte, podemos simplemente meditar observando la respiración y las sensaciones que vayamos teniendo.

Se recomienda permanecer tumbado con las piedras de 25 a 50 minutos. También podemos darnos la vuelta y colocar las piedras en la espalda a la altura del correspondiente chakra.

Cristales y Reiki

Para combinar esta sesión de ejemplo que acabamos de ver con Reiki, bastaría simplemente con hacernos Reiki mientras tenemos las piedras encima. Ya que la sesión que proponemos va enfocada al trabajo con los chakras, sería oportuno realizar un Equilibrado de Chakras mientras la hacemos. Poniendo nuestras manos encima de los cristales, preferiblemente sin tocarlos, dejando que la energía Reiki se sume a los poderes curativos de cada uno de los cristales.

Si simplemente queremos relajarnos teniendo las piedras encima, podemos hacerles unos minutos de Reiki a las piedras previamente. Una por una, o en conjunto, les haremos de 5 a 15 minutos de Reiki a los cristales. También podemos insertarles los símbolos de Reiki que queramos para potenciar su efecto. Una vez coloquemos los cristales encima de nuestro cuerpo estos irán soltando en nosotros la energía que les hemos dado.

Artículo escrito por Miquel Vidal.