Introducción

Las legumbres deberían ser el plato fuerte en el menú cotidiano por su aporte equilibrado de proteínas, grasas no saturadas y carbohidratos y sin embargo en muchos casos quedan en el olvido o relegadas a ser un entrante o acompañamiento, eso si se consume porque en muchas familias las prisas del día a día hacen que sea un plato que se deja de lado por ser de preparación más laboriosa (al tener que poner en remojo las legumbres la noche anterior) y porque a algunas personas no les sienta demasiado bien.

Cickpea salad. Fotografía de Lablascovegmenu. Licencia Creative Commons

El hecho de que produzcan gases y flatulencias suele deberse a que nuestro intestino no está en condiciones óptimas, si lo estuviese, su digestión no presentaría dificultades, así que una cuestión principal es cuidar de nuestros intestinos y su flora bacteriana para mantenerlos en condiciones óptimas. En el siguiente artículo, unos consejos de cocina también ayudarán a mejorar las preparación de legumbres y su digestibilidad.

La planificación semanal de menús también es un aspecto importante que nos ayudará a incluir este importante alimento dando variedad a nuestra cocina y mejorando también la economía doméstica pues son alimentos más baratos que otros teniendo en cuenta los nutrientes que nos aportan.

 

Propiedades

Las legumbres cocidas tienen entre un 7 y un 11% de proteínas y con una proporción de aminoácidos esenciales más completa que en los cereales. Junto con los cereales conseguiremos el aporte completo de aminoácidos que necesita el organismo.

 

También tienen fibragrasas y carbohidratos y son fuente de minerales como el calcio, el hierro, el potasio y vitaminas del grupo B.

En general, las legumbres ayudan a regular los niveles de azúcar, agua y otros aspectos del metabolismo corporal. Según la medicina tradicional china las legumbres fortalecen los riñones y la glándula suprarrenal que coordina las funciones sexuales y de desarrollo del organismo.

Artículo escrito por Shauri.