Introducción

En este apartado hablaremos de los frutos secos (almendras, avellanas, nueces...) y de las frutas desecadas (ciruelas, pasas...) de los que muchas veces nos olvidamos en nuestra alimentación cotidiana y que tantas propiedades nutritivas nos aportan. 

Red Squirrel. Fotografía de Gilles Gonthier. Licencia Creative Commons

 

Propiedades

Los frutos secos son una gran fuente de energía pues nos aportan minerales, vitaminas y proteínas, por todas sus cualidades son un excelente componente en todas las dietas, pero especialmente en la dieta vegetariana y en la dieta de niños y convalecientes.

A nivel general podemos decir que los frutos secos tienen una gran concentración de energía, son muy caloríficos, por lo que debemos tomarlos en cantidades moderadas. Al tener un efecto saciante, es bueno tomarlos entre horas para evitar comer alimentos vacíos de nutrientes y que no son tan buenos para nuestra salud.

Nuts. Fotografía de lain Buchanan. Licencia Creative Commons

En el artículo 13 variedades de Frutos secos para una vida sana puedes encontrar los frutos secos más habituales en la dieta y sus características y propiedades principales.

Artículo escrito por Shauri.