25 Variedades de frutas para tu salud

En este artículo vas a descubrir las propiedades e indicaciones de 25 variedades de frutas que te ayudarán a mantener tu salud. Si además podemos encontrar frutas ecológicas sería lo mejor para nuestro organismo ya que, actualmente, en el cultivo de árboles frutales se emplean una gran cantidad de pesticidas que son nocivos para nuestra salud.

  • Aceituna: rica en vitaminas y en grasas, es muy nutritiva. La oliva verde se considera más indigesta y hay que masticarla muy bien. La oliva negra, recolectada en el momento en que el fruto está maduro, es mucho más digestiva. No se puede consumir cruda, sino que se prepara como un encurtido, macerada en agua y sal.

  • Aguacate: se dice que es una fruta-verdura, de sabor dulce, pero bajo contenido en azúcares, contiene grasas vegetales muy saludables que ayudan a la lubrificación intestinal y a la armonización del hígado. Es una fuente natural de lecitina y también es rica en cobre (ayuda en la formación de glóbulos rojos) y en proteínas. Además su uso en cosmética es muy popular.

  • Albaricoque: fruta originaria de la China. Muy rica en cobre y cobalto, está indicada para combatir la anemia. Es muy laxante por lo que hay que evitar su consumo en casos de diarrea. No se aconseja en caso de problemas hepáticos. Se puede preparar en conserva de mermelada.

  • Arándanos: fruta especialmente indicada para la prevención de dolencias en el aparato urinario, especialmente la cistitis que si somos propensos a padecerla podemos prevenir tomando un jugo de arándanos de forma diaria.

New York Empire Apples. Fotografía de The Marmot. Licencia Creative Commons.

  • Cereza: de sabor dulce, hay que asegurar de comerlas maduras ya que verdes pueden sentar mal al estómago. Son un remedio muy conocido para la gota y el reuma, ya que ayudan en la eliminación del exceso de ácidos. Se consideran muy poderosas sus propiedades depurativas. Por la importante cantidad de hierro que aportan al organismo también se consideran un buen remedio para la anemia. En caso de diabetes se puede consumir de forma moderada. Si tenemos la suerte de tener un cerezo, además de comer la fruta recién recogida podemos preparar una mermelada excelente que podemos consumir a lo largo de todo el año.

  • Ciruela: podemos encontrar diferentes variedades de ciruela, siendo la de color púrpura y la de color amarillo las más habituales. Su uso terapéutico más extendido es para tratar el estreñimiento, se recomienda comerla en ayunas por la mañana. Y también es muy buena para padecimientos de hígado. Se aconseja no excederse en el consumo de la ciruela, porque su alto contenido ácido oxálico para ser asimilado por nuestro organismo consume calcio. La ciruela desecada es un alimento que nos aporta mucha energía y podemos comer en ensaladas, incorporarla en un estofado, como postre o merienda. En japón se produce la ciruela umeboshi (muy salada y con un sabor agrio) y se emplea para problemas digestivos. Tampoco conviene abusar de su consumo por la cantidad de sal que contiene.

  • Coco: de sabor dulce y refrescante, es un alimento muy importante en países tropicales. Se puede comer a rodajas fresco, rallado incorporándolo en otros platos y su aceite y grasa también se emplean en la cocina tropical. Se le atribuyen propiedades terapéuticas por su alto contenido en magnesio, especialmente anticancerosas.

  • Fresa: de sabor agridulce. Rica en silicio y vitamina C, ayuda a fortalecer dientes y encías. También es un buen laxante por su contenido en sales minerales y porque los granulitos que encontramos en su piel ayudan a producir movimientos peristálticos. Por su alto contenido en ácido salicílico se considera que ejerce una acción benéfica sobre el hígado, la vesícula biliar, las articulaciones y los riñones y se destacan sus propiedades depurativas en casos de gota y autointoxicaciones de diversa índole. Su consumo está permitido en caso de diabetes. Solamente se aconseja su consumo si la fruta ha sido cultivada siguiendo los procedimientos ecológicos. Además de fresca es habitual su preparación como mermelada. 

  • Frambuesa: sabor agridulce, muy beneficiosa para el hígado y los riñones, tiene grandes cualidades depurativas y de limpieza de la sangre. También se considera muy beneficiosa para mejorar la visión. Para controlar el orinar en exceso y con demasiada frecuencia. Es importante comer solamente los frutos que hayan sido cultivados de forma ecológica.

  • Granada: de sabor agridulce, especialmente recomendable para eliminar lombrices del aparato digestivo, también es útil en problemas vesicales, úlceras bucales. Su jugo está muy indicado en casos de trastornos de garganta (irritación, inflamación). Se puede añadir en una ensalada lo que le dará un toque dulce y su especial textura.

  • Higo: de sabor dulce, es una de las frutas más alcalinizantes. Tiene conocidas propiedades laxantes por lo que es útil para tratar el estreñimiento sobretodo gracias a sus gránulos que tienen un efecto estimulante en el movimiento intestinal. La leche del higo verde no maduro se emplea para remover verrugas, aplicándola directamente en la verruga dos veces al día. Es doblemente nutritivo si se toma desecado.

Zingy Home-Made Lemon Curd. Fotografía de FrenchTart. Licencia Creative Commons

  • Limón: de sabor muy agrio, es astrigente y tiene propiedades antisépticas y antimicrobianas. Rico en vitaminas, especialmente la vitamina C. Muy útil en el caso de catarros y resfriados, también cuando hay parásitos intestinales y para purificar el organismo de bacterias. Además estimula la producción de bilis, mejora la absorción de minerales, ayuda a bajar de peso, limpia la sangre. El limón contiene varios ácidos, especialmente destacables son el ácido escórbico, antídoto del escorbuto, y el ácido cítrico, antídoto del ácido úrico. Externamente, el limón es empleado como antiséptico para picaduras de insectos y en forma de cataplasmas. Existen equivocadas teorías que indican que el limón es descalcificante, lo cual no es posible porque los ácidos de las frutas (cítrico, málico y tártrico, van acompañados siempre de una base, no como los ácidos sintéticos, por lo que el ácido del limón y de otras frutas ácidas destruyen lo impuro dejando residuos carbonatos alcalinos que reabsorben humores y calman las inflamaciones de las mucosas. 

  • Manzana: existen muchas variedades de manzana, algunas tienen un sabor más dulce, otras más ácido. Es una fruta especialmente medicinal. Estimula el apetito y alivia la indigestión, se puede consumir cuando el cuerpo no acepta otros alimentos. Es muy purificante y ayuda a eliminar el colesterol y remover metales tóxicos y radioactivos. El ácido málico que contiene la hace especialmente aconsejable para el tratamiento del hígado y la vesícula, ayudando a ablandar los cálculos biliares. Se puede comer cruda con la piel, por la noche, es una gran ayuda para casos de estreñimiento. Rallada es bien digerida incluso en casos de úlcera estomacal. Su consumo también se permite en los casos diabetes.

  • Melocotón: de sabor agridulce. Es una de las frutas mejor soportadas por el estómago. Ayuda en la reconstrucción de fluídos corporales, por ejemplo cuando hay tos seca, o en el caso de los conductos hepáticos y biliares, ayudan a su drenaje. Alivia la tensión arterial alta. Es diurética y laxante. También es empleada en cosmética. Se puede conservar en azúcar preparando una mermelada.

  • Melón: muy refrescante, dulce y laxante. Debe masticarse muy bien para evitar indigestiones. No conveniente en casos de diabetes ni en casos de enteritis.

Salade de Maxime. Fotografía de minijoan. Licencia Creative Commons.

  • Membrillo: de sabor muy agrio, es una fruta que no puede comerse cruda, se prepara hervido y con él se elaboran mermeladas, compotas y pudín. Rico en vitaminas y taninos es astringente y ayuda en casos de diarrea. 

  • Mora: fruta del bosque de sabor muy dulce, es rica en vitamina C, azúcar, ácido cítrico y ácido málico. También se le atribuyen aceites esenciales de propiedades desinfectantes y microbicidas. Si se come en ayunas es laxante.

  • Naranja: de sabor agridulce, es refrescante y ayuda en la recuperación de líquidos del organismo. Para contrarrestar su exceso de acidez es aconsejable comerla con la membrana blanca interna (mesocarpo) en lugar de tomar en jugos como se consume en muchos casos. Para tratar inflamaciones y acidez (artritis) y para hacer curas depurativas específicas. Contiene ácido málico, ácido cítrico y ácido tártrico. Es una fuente muy rica de vitamina C, lo que la hace especialmente indicada para prevenir infecciones microbianas. Además favorece la digestión al facilitar la secreción de jugos gástricos. Permitida a los diabéticos. Con esta fruta también se pueden hacer conservas de mermelada. 

  • Níspero: de sabor muy dulce, además de ser rico en vitaminas y minerales, destaca su contenido en azúcar, tanino, celulosa y ácido cítrico. Ayuda en casos de diarrea. Es importante comerlo bien maduro. 

  • Papaya: de sabor dulce, es tonificante del estómago y ayuda a la digestión, contiene la enzima digestiva denominada papaína, que ayuda en la digestión de las proteínas por lo que es muy interesante comerla como postre sobretodo en caso de personas con problemas de digestión. También destaca por sus propiedades vermicidas.

  • Pera: con un sabor ligeramente ácido, es muy refrescante, nutritiva, laxante y diurética. Además, contiene tanino y sales de potasa que ayudan a disolver el ácido úrico por lo que se recomienda en casos de artritis, reumatismo y gota. Es una fruta permitida en caso de diabetes. 

  • Piña: de sabor agridulce. Es una fruta tropical muy refrescante en verano. Contiene la enzima bromelina, especialmente en el corazón de la fruta, por lo que si queremos aprovechar al máximo sus propiedades no podemos despreciar esta parte y si nos parece dura se puede consumir preparando un batido o un licuado. Tiene importantes propiedades diuréticas y antiedematosas. Es muy buena para mejorar la digestión y como vermicida. Hay que evitar tomar la fruta cuando está verde, especialmente en el caso de la piña.

  • Plátano: de sabor dulce, los plátanos que no están totalmente maduros tiene propiedades astringentes, son buenos para estados diarréicos. Popularmente conocidos por ser ricos en potasio, ayudan a reducir la tensión arterial. También por su alto contenido en azúcares, cuando están muy maduros, ayudan en el síndrome de abstinencia en casos de alcoholismo. Debe masticarse cuidadosamente para evitar que se produzcan fermentaciones intestinales. Si lo tomamos batido junto con una leche que le aporte calcio se puede considerar un alimento muy completo. Al ser pobres en celulosa no es recomendable su consumo si se padece estreñimiento.

Plátanos y Fresas. Fotografía de ralphandjenny. Licencia Creative Commons

  • Sandía: de sabor dulce, es muy refrescante y especialmente diurética. Indicada en casos de edema, dificultades de orinar y dolencias renales y del aparato urinario.

  • Uva: de sabor agridulce. Tonifica la sangre, mejora la función purificadora de las glándulas, beneficiosa para riñones e hígado. Se recomienda para tratar reumatismo y artritis. También se le atribuyen propiedades diuréticas. La uva negra ayuda a la reconstrucción de la sangre, por su mayor contenido en hierro que la uva blanca, por lo que es bueno consumirla en casos de anemia. La uva negra posee también cualidades antioxidantes. La uva desecada es un alimento muy nutritivo y lo comentaremos también en el apartado Frutos secos de esta misma sección. 

Artículo escrito por Shauri.