Cómo incorporamos las bebidas naturales a nuestra dieta cotidiana

Hay que dar una oportunidad a las bebidas naturales más saludables, en mi caso me costó mucho dejar de tomar café, si no lo tomaba por las mañanas sentía que me faltaba algo, iba medio dormida todo el día, empecé a tomar un café de cereales ecológico muy bueno y al principio su sabor se me hacía raro, pensaba que no tenía ni punto de comparación con el café, y encima desde que no tomaba café tenía estreñimiento....Al cabo de unas semanas me di cuenta que ya no me despertaba medio adormecida necesitando mi taza de café, me despertaba más alegre y con más energía y ya no me hacía falta la dosis de café, creo que había superado el síndrome de abstinencia a la cafeína.

Zumo verde de verduras y hierbas fotografía de Steven Depolo - Creative Commons

En cuanto al estreñimiento, lo que había que hacer era tratarlo mejorando la dieta con más aporte de fibras y alguna ayuda suplementaria como una cucharada de magnesio en polvo por las mañanas, una vez regulado el intestino, éste volvía a trabajar con normalidad y no a través de una irritación matinal que era lo que me producía cada mañana. Ahora el café de cereales me encanta y no lo cambiaría por nada...bueno quizá por un jugo de naranja o de remolacha y zanahorias.

Como este ejemplo podemos encontrar muchos, desde las bebidas con gas que nos producen inflamación y nos dejan sin calcio (para poder asimilar los azúcares que contienen nuestro organismo debe gastar reservas de calcio) hasta las bebidas alcohólicas que nos engordan...si todo esto lo vamos sustituyendo por algunos zumos creativos o por agua natural veremos cómo se producen cambios en nuestro organismo (eliminación de gases, más energía, restitución del peso corporal normal) que nos animan incorporar estas bebidas saludables.

Artículo escrito por Shauri.