Cómo cocinar las algas para su consumo

Existen diferentes maneras de comer las algas según las preparemos. Es conveniente, que usemos el método que usemos, las preparemos correctamente para poder disfrutar al máximo de sus propiedades. A continuación vamos a ver las formas más habituales de preparar la algas:

  • Rehidratación:  ponemos la cantidad de algas que vayamos a consumir en un vaso con agua natural o a temperatura templada, entre 5-20 minutos (el tiempo varía en función del alga, seguiremos las instrucciones que se indiquen en el envase de compra), la escurrimos bien y ya podemos añadirla en ensaladas, pasta, legumbres. Este método es válido para el consumo de cualquier tipo de alga, teniendo en cuenta que cuando nos iniciamos en su consumo un mayor tiempo de rehidratación mejorará la digestión del alga.

Algas rehidratadas para ensalada fotografía de Kevin Krejci

Algas rehidratadas para ensalada fotografía de Kevin Krejci - Creative Commons

  • Cocinadas ligeramente: La mayoría de algas también se puede cocinar ligeramente añadiéndolas al final de la cocción de un estofado de legumbres, de un cereal con verduras. En este caso, el alga Agar-Agar sería la única que no cocinaríamos de esta manera. 

  • Caldos: el agua en la que hemos tenido en remojo el alga puede aprovecharse e incorporarla como caldo al estofado, cereales o sopa que estemos cocinando para así aprovechar al máximo sus componentes y su sabor. Hay que tener en cuenta que en las algas Hijiki el agua de rehidratación no se aprovecha.
  • Infusiones: se comercializan actualmente determinadas infusiones o tisanas que ya incorporan algas desecadas, atenderemos a las instrucciones que indique cada marca para su preparación. Como ejemplo muy conocido tenemos la infusión de alga Fucus que se utiliza por sus propiedades adelgazantes.
  • Tostadas: se recomienda tostar ligeramente el alga Nori y trocearla para añadirla a sopas, ensaladas, pasta o cereales.
  • Fritas: el alga Kombu se puede servir frita.
  • Salteadas en aceite: para usar como condimento, por ejemplo con el alga Dulse.

También se pueden incorporar a croquetas, empanadillas, hamburguesas vegetales...según la imaginación del chef!!

Sopa de algas fotografía de avlxyz

Sopa de algas fotografía de avlxyz - Creative Commons

Consejos para incorporar las algas en nuestra dieta cotidiana

Si no has probado nunca las algas puede que al principio su sabor te sorprenda o te parezca demasiado intenso, por eso te recomiendo que empieces con el alga Agar-Agar (se pone en las típicas ensaladas chinas) y el alga Arame rehidratada en una ensalada con zanahoria, maíz, pepino, etc. Si te ha gustado su sabor entonces ya puedes lanzarte a incluirla en un plato de cereales o legumbres (por ejemplo, un arroz integral con verduras y un alga puede resultar un plato muy rico y completo).

Se trata de ir incorporándolas gradualmente a nuestra dieta porque el sistema enzimático de nuestro cuerpo también tiene que adaptarse a este nuevo alimento y aprender a digerirlas correctamente.

La dosis diaria recomendable de algas en estado seco está entre 5 a 15 gramos.

Las algas Kelp deben tomarse en pequeñas cantidades durante el embarazo.

Artículo escrito por Shauri.