Mandalas

Los Mandalas son unos dibujos en formas concéntricas utilizados desde tiempos ancestrales para conseguir una armonía personal. Son un soporte gráfico para llegar a la meditación, tanto al observarlos como al dibujarlos o pintarlos.

Los mandalas son originarios de la India, pero se han encontrado otras representaciones geométricas simbólicas en otras culturas como la de los indígenas de América (Navajos, Aztecas, Incas...etc.) o los aborígenes de Australia.

Mandala es una palabra sánscrita que significa círculo. Los monjes budistas construyen complicados mandalas para conmemorar situaciones especiales, empleando incluso semanas en construirlos a base de arenilla tintada y cuando los terminan los dejan al viento para que los deshaga. De este modo trabajan el llamado Karma Yoga, o el Yoga de la acción, es decir que para ellos lo importante es la acción en sí misma y no el resultado que produce.

Mahakala Kalachakra

Los mandalas tienen también aplicaciones terapéuticas ya que ayudan a equilibrar los dos hemisferios cerebrales, el hemisferio racional y el creativo. Esto se debe a que en un mismo dibujo encontramos figuras geométricas que son captadas por nuestro lado lógico y colores y dibujos que son captados por nuestro lado creativo. También a nivel espiritual, nos ayudan a llevar a la meditación a nuestro lado racional. En la cultura occidental, fue Carl G. Jung, el primero que los utilizó en terapias. El mismo Jung solía interpretar sus sueños dibujando un mandala diariamente y afirmó que el arquetipo de estos dibujos se encuentra firmemente anclado en el subconsciente colectivo.

Si dibujamos o coloreamos mandalas de vez en cuando, nos daremos cuenta que los dibujos y los colores que utilizamos van variando según nuestro estado de ánimo. Con la práctica puedes llegar a un bonito nivel de autoconocimiento. Ya que muchas veces nuestros miedos o preocupaciones no se encuentran en nuestra mente consciente, sino que los encontramos en nuestro subcosnciente. Al dibujar o colorear mandalas con cierta regularidad podemos hacer conscientes patrones de pensamiento o estructuras mentales-emocionales y de este modo poder sanarlas. Cada uno es su maestro y el significado de los dibujos o de los colores puede ser muy personal. Seguidamente os incluyo un listado de los colores y los dibujos, pero no os lo toméis todo al pie de la letra y dejad que vuestra sabiduría personal aflore.

El significado de las Formas

Los mandalas expresan nuestros sentimientos y nuestras emociones según la forma que adapta. También pueden expresar la sabiduría de nuestra alma con importantes revelaciones para nuestro crecimiento. Seguidamente las formas más comunes y sus significados generalizados.

Círculo: el movimiento, el cambio, lo absoluto, el verdadero yo.

Corazón: sol, amor, felicidad, alegría, sentimiento de unión.

Cruz: unión del cielo y la tierra, vida y muerte, lo consciente y lo inconsciente, la unión de dos aspectos opuestos de nuestro mundo o nuestra personalidad.

Cuadrado: procesos de la naturaleza, estabilidad, equilibrio.

Estrella: símbolo de lo espiritual, libertad, elevación.

Espiral: vitalidad, energías curativas.

Hexágono: unión de los contrarios.

Laberinto: implica la búsqueda del propio centro.

Mariposa: autorenovación del alma. Transformación y muerte.

Pentágono: silueta del cuerpo humano. Tierra, agua, fuego.

Rectángulo: estabilidad, rendimiento del intelecto la vida terrenal.

Triángulo: agua, inconsciente (hacia abajo); vitalidad, transformación (hacia arriba); agresión hacia uno mismo (hacia el centro)

 

El significado de los Colores

El uso de los colores en los mandalas también tiene un significado especial. Su uso está relacionado con el estado de ánimo de la persona que los colorea. Es la combinación de dibujo y pintura la que nos da mucha información sobre la persona que lo realiza.

Blanco: nada, pureza, iluminación, perfección.

Negro: muerte, limitación personal, misterio, renacimiento, ignorancia.

Gris: neutralidad, sabiduría, renovación.

Rojo: masculino, sensualidad, amor, arraigamiento, pasión.

Azul: tranquilidad, paz, felicidad, satisfacción, alegría.

Amarillo: sol, luz, jovialidad, simpatía, receptividad.

Naranja: energía, dinamismo, ambición, ternura, valor.

Rosa: aspectos femeninos e infantiles, dulzura, altruismo.

Morado: amor al prójimo, idealismo y sabiduría.

Verde: naturaleza, equilibrio, crecimiento, esperanza.

Violeta: música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.

Oro: sabiduría, claridad, lucidez, vitalidad.

Plata: capacidades extrasensoriales, emociones fluctuantes, bienestar.

Los Mandalas y la Meditación

En el campo de la meditación podemos usar los mandalas de dos formas. Primera, nos ponemos delante de un bonito mandala que cuanto más nos guste y más trabajado esté, mejor. De este modo, utilizaremos la contemplación del mandala para entrar en meditación. De igual forma que si observáramos la llama de una vela, iremos apartando nuestros pensamientos y centrándonos en el mandala, dejando que éste penetre en nuestro interior. Cada mandala puede tener diferentes efectos en nosotros dependiendo del dibujo y los colores. Por eso podemos escoger un mandala que nos ayude a trabajar algún aspecto en concreto, como la relajación, la sanación de emociones o la profundización en nosotros mismos.

Su segundo uso es el de dibujarlo o pintarlo. En cualquiera de los dos casos, tanto si lo dibujamos como si lo pintamos, la mecánica es la misma, dejarnos ir, que nuestra mente pensante intervenga lo menos posible y hacer lo que nos salga sin juzgarlo ni analizarlo hasta que lo hayamos terminado. Una vez terminado, podemos analizarlo para ver en él algún mensaje del subconsciente. Este análisis requiere cierta práctica y quizás necesitemos realizar algún curso que nos ayude a comprender mejor. En cualquier caso los mandalas son un excelente instrumento para la meditación y la sanación.

Artículo escrito por Miquel Vidal.