|
La respiración es una parte muy importante de nuestra vida, pero a la que rara vez le prestamos la atención que se merece. Podemos pasar muchos días sin comer, sin beber agua, pero no podemos pasar un minuto sin respirar. La respiración es un acto que nos une con los otros seres de la creación. Y no sólo porque toda la creación respire, se llene y se vacíe, se expanda y se contraiga, sino porque la respiración nos hace compartir el aire y la energía. Es decir, el aire que entra dentro de mí, después entra dentro tuyo y después dentro de un animal o una planta, etc. De algún modo el aire-energía, juntamente con la respiración nos une. Normalmente respiramos de forma inconsciente, es como si alguna inteligencia superior estuviera siempre alerta y no permitiese que dejáramos de respirar. Mediante la respiración podemos llegar a comunicarnos con esta inteligencia. Muchas culturas y tradiciones espirituales utilizan la respiración para llegar a una comunión con el mundo espiritual. La respiración es el camino que nos lleva hacia nuestro interior de manera natural y sencilla. Pero, antes de entrar en todo esto, vamos a ver los diferentes tipos de respiración que existen.
A continuación podéis ver los principales tipos de respiración. Aunque existen ejercicios complejos que utilizan la respiración para llegar a estados superiores de consciencia, aquí sólo veremos las formas básicas.
Cuando somos bebés, todos respiramos de manera abdominal. Esta es la forma más natural y sana de respirar. A medida que nos hacemos mayores y nos vamos preocupando por las cosas y estresando, nuestra respiración empieza a volverse más superficial y pasamos a respirar de manera pectoral. Se han realizado numerosos estudios en los cuales se demuestra que la manera en que respiramos influye directamente en nuestro estado anímico. Una respiración abdominal nos lleva a un estado de relajación natural, en cambio, una respiración pectoral nos lleva a un estado de nerviosismo e insatisfacción. Sería interesante y benéfico para ti que a partir de ahora te observaras al respirar. Y siempre que detectes que tu respiración no es abdominal, llevarla suavemente a respirar de manera abdominal. Sólo con esta sencilla práctica, verás como tu vida se transforma y se vuelve más tranquila y relajada.
Es importante que inspiremos y espiremos por la nariz. La nariz es una parte de nuestro cuerpo que está especialmente diseñada para tener un contacto con el aire. Es decir, que hace la función de filtrar del aire partículas como el polvo u otras cosas, y a demás, hace la función de calentar el aire. Los pulmones funcionan mejor si el aire que les llega está limpio y caliente, próximo a la temperatura corporal. Así pues, la nariz hace la función de filtrar, humidificar y calentar el aire que respiramos. Al espirar, también es importante hacerlo por la nariz, ya que el aire caliente que sale del cuerpo es aprovechado para mantener caliente todo el aparato respiratorio, incluido la nariz. La secuencia ideal de respiración es la siguiente:
Después de inspirar, hacemos una pausa para dar tiempo a que se produzca el intercambio gaseoso y energético en los pulmones. Y la pausa que realizamos después de espirar, deja descansar momentáneamente todo el sistema respiratorio. Esta es la manera más sana de respirar, abdominalmente y con esta secuencia. Sería bueno que hicieras un pequeño ejercicio para observar como respiras. Y una vez hayas detectado como respiras, hacer un pequeño esfuerzo para llevar la respiración a su manera natural de ser. Para empezar a coger buenas costumbres respiratorias, es ideal acostarse en el suelo, boca arriba y observar. Como si fueras un bebé. Déjate ir y permite que la naturaleza haga su trabajo, tu simplemente observa. Una vez hayas entendido como hay que respirar, intenta llevarlo a la práctica en tu día a día. En diferentes momentos del día, acuérdate de la respiración y corrígela si es necesario. Si conviertes esto en una práctica, habrá un momento en que ya respirarás correctamente sin necesidad de pensar en la respiración.
Una de las meditaciones más poderosas y simples que existen es la de la respiración. Como he dicho antes, es una manera muy natural de conectar con nuestra esencia. La respiración nos lleva hacia el interior, con tranquilidad y sin esfuerzo. Existen dos formas de hacer esta meditación.
Como ya hemos hablado en otras secciones de la web, la esencia de la meditación es el silencio interior, interrumpir la corriente de pensamientos. En la meditación con la respiración, simplemente utilizamos la respiración para entrar en este estado libre de pensamientos que es la meditación.
|
![]() |
||||||||||||||
Cursos de Reiki · Clases de Taichi y Chi Kung · Contactar · 639 879 003 · Novedades · Copyright |
||||||||||||||||