Tratamiento a otras personas

Cada sesión de Reiki es distinta y tenemos que aprender a adaptarnos a las circunstancias. A la hora de practicar Reiki a otras personas tenemos que tener en consideración varias cosas. Primeramente, tenemos que respetar a la ota persona y a su intimidad, y no ponerle las manos en determinadas zonas del cuerpo a no ser que tengamos su consentimiento. Nosotros tenemos que mantener una actitud de entrega total con respecto a nuestro paciente. Deberíamos realizar los cambios de la manos con suavidad y amor, y mantener siempre que sea posible el contacto con el paciente. Tenemos que aprender a dejarnos impregnar por el sentimiento de Paz que conlleva el Reiki. Procurando ser amables, comprensivos, pacientes y cariñosos con la otra persona.

No estamos obligados a hacer Reiki a nadie que no queramos. Si una persona nos da malas vibraciones y no nos vemos capaces de entregarnos totalmente a ella, no es necesario que le hagamos Reiki. Amablemente, con suavidad y delicadeza le explicaremos lo que sentimos y nuestros motivos para no hacerle la sesión. También le podemos poner en contacto con otra persona que pueda hacerle Reiki.

Una cosa muy importante a la hora de hacer Reiki, es no poner intención en lo que estamos haciendo. Es decir, no tenemos que querer curar al paciente. Recordemos que la enegía es la que cura y no nosotros. Una vez que ponemos las manos encima del paciente, todo el proceso se convierte en un asunto entre la Energía Universal y el paciente. Nosotros solamente somos el canal. Si al hacer una sesión ponemos la intención de querer curar, lo que pasará es que le transmitiremos nuestra propia Energía Vital al paciente. ¿Como podemos saber si le estamos transmitiendo Reiki o nuestra propia Energía Vital? Pues con una prueba muy sencilla: si después de hacer la sesión te sientes cansado, con sueño o bajo de energía, es que has dado tu propia energía durante la sesión. En caso contrario, has hecho Reiki.

Las posiciones de las manos

Este es un tratamiento completo para otras personas, sigue estas posiciones y manten cada posición entre 3 y 5 minutos. Dejate guiar por tu intuición y presta mucha atención a las diferentes sensaciones que vayan apareciendo, estas te darán la clave para aconseguir un tratamiento más personalizado y eficaz. Este tratamiento dura aproximadamente 60 minutos.
 

Tratamiento por la parte frontal

 

1. Sitúate delante de la cabeza de tu paciente, coloca tus manos un poco ahuecadas sobre sus ojos. Con poca presión o incluso sin tocar.

8. Sitúa las dos manos en la cintura del paciente (3er y 2º Chakra).

2. Pon las manos sobre los lados de la cara del paciente. Puedes variar la posición poniéndolas sobre las orejas.

9. Ahora pon las manos en la zona púbica (2º Chakra).

3. Ahora coloca las manos detrás de la cabeza del receptor. Primero una mano y después la otra moviendo un poco la cabeza del paciente para ayudarte.

10. Pon las manos sobre los genitales ligeramente elevadas, es decir, sin tocar (1r Chakra).

 

4. Pon las manos alrededor de su cuello con suavidad.

11. Pon las manos sobre las rodillas. También puedes hacer el paso intermedio de ponerlas sobre los muslos.

5. Pon las manos sobre el pecho en forma de T (Chakra del Corazón).

12. Una mano en la rodilla y la otra en el tobillo.

6. Continúa con una mano en el centro de pecho y la otra en la boca del estómago (3er y 4º Chakras).

13. Las dos manos en los tobillos. Puedes dividir estas dos últimas posiciones poniendo primero las manos en la espinilla y luego en los tobillos.

7. Las dos manos en la barriga. Ve bajándolas hasta cubrir toda la zona abdominal. (3er Chakra)

14. Una mano en la parte superior del pie y la otra por debajo en la planta.

Tratamiento por la parte trasera

1. Las dos manos en las cervicales.
5. Las dos manos sobre el hueso sacro. También podemos hacer las dos nalgas, pero respetando siempre la intimidad del paciente.

2. Bajamos un poco más abajo hasta los omóplatos.

6. Para las piernas utilizamos la misma estrategia que cuando lo hacíamos por delante, adecuándonos a las dimensiones del paciente.

3. Seguidamente a la parte baja de la espalda. La idea es ir cubriendo la espalda siguiendo la línea indicada en el dibujo.

 

7. Los tobillos y los talones.

4. Ahora seguimos por la parte baja de la espalda hasta llegar al hueso sacro.

 

8. Para finalizar las dos manos en las plantas de los pies.

 

Artículo escrito por Miquel Vidal.

   
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